martes, 7 de febrero de 2012

Is this the life?


Existir. Crecer. Aprender. Caer. Vivir. Morir. ¿En eso se reduce nuestra vida? ¿Vivimos para sufrir? ¿Para morir un día que ni siquiera conocemos? Pues parece que desgraciadamente así es. Vivimos una vida dura en la que nos enfrentamos a mil dificultades que tienen como resultado acabar muriendo. Todo muere. Todo tiene su fin. Todo es finito.
Y yo me pregunto ¿de qué sirve vivir? ¿Qué finalidad tiene? ¿Acaso es una prueba para que cuando muramos acabemos en el verdadero paraíso? ¿Para que acabemos en la verdadera vida? Si fuese así entonces lo entendería. Entendería el dolor. El sufrimiento, la tristeza, la desdicha y las miles de desgracias que llenan el mundo. Pero ¿y sino es así? ¿Entonces qué?
Si realmente fuese de esta última manera nada tendría sentido. No importa lo buena persona que seas porque después te encontrarías en la misma situación que otra persona que ha cometido los actos más ruïnes. Sería injusto. Pero visto lo visto ¿acaso algo lo es?
Me he planteado la posibilidad de haber vivido otra vida. De haber sido otra persona. Una persona cruel y sin escrúpulos que sólo se alimentaba del dolor de los demás. Porque no tengo otra manera de explicar todo lo que ocurre a mi alrededor.
"Haz el bien y no mires a quién" decía mi bisabuelo. Ese mensaje ha ido pasando de padre a hijo y mi también ha llegado hasta mí. Aunque incluso antes de que mi padre me lo transmitiera yo ya había pensado en ello. Pero ¿de qué me sirve? Si da igual a quien ayudes o lo buena persona que intentes ser, nadie te lo agradecerá jamás y sólo te recordarán por tus defectos. Pero nosotros no tenemos la culpa. Es lo que somos y no lo podemos cambiar. Dichosa naturaleza humana.


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