sábado, 1 de octubre de 2011

¿Por qué?

¿Por qué? ¿Por qué no puedes simplemente creerme cuando te digo que te quiero? ¿Por qué no puedes comprender que mis ojos sólo brillan cuando te miro a ti? Que mi corazón se acelera cuando sonríes. Que cuando quiero sentirme mejor sólo tengo que buscar tus ojos. Que me calma escuchar tu voz. Créeme cuando te digo que me siento en otro mundo cuando me abrazas y cuando me besas me dejas sin aliento. Que me encanta acariciar tu piel y que me hagas reír a carcajadas. Que lloro como una tonta cuando creo que estás mal o que te has enfadado. Que me quedaría horas mirándote. Créeme cuando te diga que  no podría vivir sin ti. Que se me dibuja una sonrisa tonta en la cara cada vez que me dices te quiero. Que apareces en mis mejores sueños. Simplemente créeme cuando te digo que eres único y que no podría amar a nadie tanto como a ti.



martes, 27 de septiembre de 2011





                             Un beso, si me oyes, mándame otro.

.

Todos queremos tener una historia de película. Una historia en la que en el momento más miserable de nuestras vidas aparezca esa otra persona que no dude en proclamar todo su amor por nosotros de cualquier manera.
Yo quiero tener esa historia con él. Puede que no sea perfecto. Pero yo tampoco lo soy. Seguramente no tendrás esa historia de película. Pero pese a todo él me hará reír, me hará llorar, me escuchará, me consolará, me dirá que soy una tonta que llora por todo, que le hace gracia ver la cara de pena que pongo; también me pegará, me hará cosquillas hasta casi hacerme llorar de risa, me tratará como a la mejor, me gastará miles de bromas y yo...yo no podré hacer otra cosa que amarle.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

jueves, 8 de septiembre de 2011

Imagina

Cierra los ojos un momento. Vacía tu mente. Aléjate de todo. Bien. ¿Ya está? Ahora empieza lo divertido. Imagina. Imagina ese lugar al que siempre has deseado ir. Una playa, una montaña o incluso cualquier ciudad. Sigue imaginando. Imagínate con ese vestido que siempre quisiste comprar. Te sienta genial. Es hora de imaginar un poquito más. Piensa en una sola persona. En esa persona que te llevarías a todos lados, en la que piensas constantemente, con la que te ríes, lloras, con la que sueñas. Imagínala a tu lado. Imagina sus besos, sus caricias, su voz, su sonrisa, imagina su mirada. Muy bien, ahora mira a tu alrededor. Tienes todo cuanto has deseado. Ahora te queda una última cosa. Cierra con más fuerza los ojos. Apriétalos. Ya sólo tienes que volver a abrirlos. ¿Ya no hay nada? Claro que sí. Está todo dentro de ti y siempre lo ha estado. En tu corazón.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Despertar

Y entonces ocurre. Ocurre que una buena mañana te despiertas y te das cuenta que ya no te apetece jugar con tus muñecas. Que ya no quieres salir al parque a jugar, a correr, a saltar. Que ya no soportas que tu madre te diga como has de vestirte. Ocurre que ya no conoces a alguien simplemente con decir: ¿Quieres ser mi amigo? Ocurre que empiezan a cubrirte de responsabilidades. Te apetece salir por las noches, irte de fiesta y disfrutar de la vida. ¿Qué ha ocurrido? Que has madurado. Y por ello se piensan que ya no puedes soñar e imaginar. No. Por mucho que crezca y muy madura que me haga jamás renunciaré a soñar.