viernes, 23 de marzo de 2012

Dicen que la vida son épocas

Hay épocas malas y, por supuesto, épocas buenas. Pero hay épocas en las que no sabes ni dónde estás. Es como un pozo, como un agujero que no te deja casi ni respirar. Y lo más triste es que a penas reconoces los rostros de esas personas que siempre te sacan una o miles de sonrisas, esas que inundan tu corazón de alegría con sólo un beso, una mirada, o una simple conversación. Están ahí, pero no te das ni cuenta,porque tienes el alma presa. Presa en ese agujero que te hace cada vez más y más pequeña. Y los sentimientos se agrupan en la puerta, te gritan, te enloquecen: ¿Qué ha sido de ti pequeña? ¿Dónde está esa sonrisa que iluminaba la oscuridad más densa? Hace tiempo que no te reconocemos, queremos que vuelvas...
Pero sabes demasiado bien que hace tiempo que te buscas. Te buscas y no te encuentras. Cosa que hace que te hundas más en la desesperación y en la miseria. 


¿Por qué no vuelves? No te escondas pequeña. La soledad no es tan mala como te piensas...







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